Denostadas por algunos y alabadas por otros… ¿Cuál es la realidad? Normalmente tratamos sobre rifles y caza mayor, por ello a algún lector le llamará la atención que esta vez traigamos a colación las postas, las cuales se disparan con escopeta, pero es que hace poco asistimos a una conversación sobre estos cartuchos entre dos cazadores (en una cacería de menor) que dio pie para, tras largas consideraciones, darnos cuenta de que en realidad no teníamos nada en claro y definitivo sobre este asunto. Así que nos decidimos a investigar sobre el tema. Uno de los cazadores decía que a él le gustaba fundamentalmente la caza menor, pero que, no obstante, estaba esperando la oportunidad de cruzarse con algún jabalí para tentar el lance; el otro decía que él sí era cazador tanto de menor como de mayor, y que era necesario un cambio de talante para asistir a cada una de estas actividades cinegéticas. Parte de la diferencia que explicaba era referir en detalle los dos rifles y las tres escopetas que tenía para cada modalidad. El primero apuntaba que aunque la mayoría de los cazadores que van a las piezas de mayor con escopeta lo hacen con repetidoras de un sólo cañón y bala sólida (incluso hay cotos sociales que sólo permiten este tipo de armamento), pero que entendía conveniente que, para casos como el suyo, se permitiera (es más, decía que debería ser de costumbre) el uso de las postas. Ya que, a su juicio, otorgaban mayor oportunidad de acertar y, por otra parte, «nueve balas son necesariamente más mortales que una sola». ¿Esto es así realmente? Para averiguarlo, elegimos una escopeta de campo cuyo cañón derecho tiene un choke muy abierto para que nos permita disparar todas las municiones necesarias. Unos cartuchos de bala sólida, unos pocos de postas y, sólo a efectos comparativos, un par de cargas de munición zorrera, y otros tantos cartuchos para pelo con munición medio/gruesa. Después, como es obvio... ¡probamos todo! Lo primero fue elegir una distancia de tiro que sirviera a efectos prácticos para lo que pretendíamos averiguar. Así que nos decidimos por dieciocho metros que es una cosa razonable y, además, es la mitad de la distancia para la que se comprueban todas las escopetas en fábrica. A continuación, para no pillarnos los dedos, quisimos conocer la precisión de las balas. Apuntando con mucho cuidado con toda la banda de los cañones enrasada y con el punto de mira bien centrado —cosa que, por descontado, es difícil de hacer en las prisas de una cacería—, a pesar de tratarse de una escopeta yuxtapuesta los resultados fueron, al menos, sorprendentes: entraron tres balas en una circunferencia de nueve centímetros, lo que significa que hay una separación entre centros de sólo 7,5 centímetros. Y esto es comparable con la precisión de muchos rifles que están cazando. Los impactos se fueron un poco a la derecha del centro del blanco donde estaba el punto de mira; pero ello tiene su explicación: la lista (que es la banda que separa los cañones por arriba, siendo la solista la que lo hace por debajo) de una escopeta yuxtapuesta está ubicada justo en el eje longitudinal del arma, al centro de los cañones. Ahora bien, como nosotros disparamos con el cañón derecho, el centro del ánima de este lado se encuentra desplazado de nuestra toma de puntería. A los 18 metros de distancia, el resultado fue el que hemos dicho. A continuación, hicimos un paréntesis para probar por separado las postas en tres disparos a esa misma distancia sobre un blanco de papel, para averiguar cuál era el comportamiento estándar de las mismas. Obtuvimos una dispersión de 49 centímetros entre ellas en el peor de los tres y una agrupación de 39 en el mejor. Enseguida, volviendo a nuestra prueba, disparamos uno de estos cartuchos sobre la agrupación de balas que teníamos —lo hicimos así para disponer de una comparativa real—. Seis impactos se concentraron cerca de los agujeros de bala aunque con una dispersión algo mayor, mientras que los dos peores se verificaron por encima y por debajo con una separación de 41 centímetros entre ambos. Luego, estos dos difícilmente se podrían considerar aptos para la caza. En conclusión, desde el punto de vista de la precisión, las postas no agregan gran cosa aunque lo parezca, ya que una bala metida en cualquier sitio del mismo diámetro cubierto por ellas, resultaría igual o más efectiva. Si aún pretendiéramos justificar su uso con la aparente ventaja de acertar dentro de la zona vital con alguna de esas postas periféricas despreciando las del centro, no deberíamos perder de vista que esa misma posibilidad se traslada en igual medida hacia el pinchazo del animal en una zona no vital. Lo cual, como todos sabemos, es precisamente el tipo de herida que el cazador con ética debe evitar a toda costa. Pero hay algo más: al mirar por detrás del blanco —que era una madera de aglomerado DM de 16 milímetros de espesor que elegimos porque gracias a su falta de pastosidad y vetas, presentes en una madera natural, tiene una consistencia y resistencia a los impactos similar a los huesos de un animal grande—, notamos que los orificios de salida de las balas medían 38 milímetros, es decir, 2,2 veces más que ellas. Mientras que los de las postas alcanzaban los 26 milímetros que es tres veces más grande que su diámetro. Tres cosas se desprendían de esto: que las postas traspasaron energía a la madera más rápido que lo que lo hicieron las balas; que si se tratara de un animal, éste habría sentido mucho más el golpe del postazo (con el cartucho de la munición de 7ª la madera se tumbó hacia atrás rompiendo el palo que la sujetaba erguida). Y, por último, al dejar atrás la madera, las postas estaban mucho más cerca de su detención total (descarga completa de su energía) que las balas. Al observador poco acostumbrado a lidiar con este tipo de comprobaciones, podría parecerle que es un síntoma de eficacia y efectividad; pero para aquél que esté experimentado, la traducción será la siguiente: las postas sólo funcionan en animales de piel fina y blanda. Con una piel gruesa se dejan mucha parte de su energía en atravesarla. La capacidad de perforación de las postas es muy poca. Si el animal es robusto, no alcanzan los órganos vitales con la suficiente energía (fuerza o potencia) para causar el shock necesario para una muerte limpia y rápida. Esto comenzó a perfilar el resultado y la conclusión final de nuestra prueba. En cuanto a la energía De la física sabemos que la fuerza de una bala se denomina energía y que cuanto mayor es la velocidad y el peso, mayor es esa energía; así que para conseguir que uno de los dos tiros sea más potente que el otro, debemos aumentar su peso o, de lo contrario, aumentar su velocidad, pero... ¿cuál será el cambio resultante de disgregar el peso de una bala sólida en otras nueve? De la respuesta a esta pregunta se desprende la explicación de lo observado más arriba. Tanto la bala sólida como el conjunto de postas tienen un peso similar (entre 32 y 36 gramos dependiendo de la marca) así que esto queda descartado. La única forma que tendríamos de aumentar su energía, como hemos dicho, es aumentar la velocidad. Cosa que tampoco podemos hacer, porque con un volumen de munición de esos gramos, un cartucho del 12/70, bien cargado, tiene unos 450 metros por segundo para mantenerse dentro de los márgenes de presión correspondientes (en este caso medimos en el cronógrafo dos tiros con las balas utilizadas y nos dio una velocidad media de 465 m/s). Con estos valores una bala pega en el animal con un impacto de unos 324 kilos, aproximadamente. El conjunto de postas lo hace con la misma fuerza... pero repartida entre todas. Así que cada una tiene un golpe de 36 kilos más o menos. Con menos kilos de pegada es fácil comprender que tiene menos efecto y menos penetración, pero la cosa es más grave aún: las balas de la prueba tienen un diámetro de 18 y las postas 9 milímetros (en realidad miden 16,9 mm, lo cual aumentaría el factor negativo hacia las postas que vamos a obtener a continuación; pero, despreciando esta diferencia, a efectos prácticos vamos a decir que una bala tiene 18 mm porque es el doble justo). Si tomamos los 36 kilos de pegada de la posta, vemos que por cada milímetro mete cuatro de ellos. Mientras que considerando que la bala tuviera 18 milímetros, aún así le corresponden 18 kilos por cada uno (en realidad, como dijimos, son más porque su diámetro real es de sólo 16,9 mm). O sea, hay cuatro veces y media más energía por milímetro en la bala que en la posta. Conclusiones Las postas penetran poco y se frenan muy rápido, por ello tienden a quedarse en la carne del animal. Tienen muy poca energía para su sección y en consecuencia su capacidad de shock es escasa. Debido a su poca masa, no tienen gran alcance. Definitivamente, la posta sale de la prueba muy mal parada. Como un cartucho anodino. Pero tal vez esto sea porque se la ha considerado, por parte del primer cazador que comentamos al principio, en un contexto y para un uso equivocado. En realidad, fueron inventadas como cartucho disuasorio contra los animales molestos en las granjas y para matar alimañas como zorros, chacales y otros por el estilo. A veces se han utilizado en guerras entre hombres —que es un animal de piel blanda y poco volumen, con los órganos vitales a pocos centímetros de la piel— con igual efectividad. Pero, en cualquier caso, no se muestra como un cartucho adecuado ni ético para la caza deportiva entendida como tal.Pedro A. Suárez
La prueba se hizo a 18 metros, que es la mitad de la distancia a que se prueban las escopetas en fábrica

Las tres balas entraron en una circunferencia de 9 cms y las postas tuvieron una dispersión de 49 cms

En la foto nº 1 observamos la agrupación de las balas y la dipersión de las postas. En la nº 2 vemos los orificios de salida de ambos proyectiles en el primer tablero. Fotos 3 y 4 las postas se quedan en el segundo tablero mientras que las balas atraviesan los cuatro. Foto nº 5 municiones empleadas.
Una bala pega al animal con un impacto de 324 kgm y las postas con la misma fuerza… repartida entre todas ellas

R. G. Villarroel
A partir de la próxima temporada los cazadores españoles tendrán que acostumbrarse a nuevos tipos de cartucho: son los llamados «ecológicos», o de baja toxicidad. Serán de uso obligatorio en humedales para la aza de aves acuáticas, y aparte de un coste mayor, también ofrecen cualidades —e inconvenientes— propios.
Artículo publicado en La Caza y su Mundo en Junio de 1999.
El problema que llevó a la picota al perdigón tradicional de plomo fue la intoxicación de aves acuáticas, las cuales ingerían los perdigones tomándolos por semillas y de esta forma resultaban envenenadas. Además, en los casos en los que no producía la muerte, los daños afectaban a la descendencia, ya que o bien quedaban estériles, o sus vástagos sufrían a menudo deformaciones congénitas. Aparte de eso, la intoxicación se daba también a veces —aunque en grado más leve— a causa de perdigones que sólo habían herido al ave pero seguían incrustados en ella.

Algunas escopetas como la Super X2 de Winchester son capaces de aguantar las cargas más fuertes y con el máximo alcance. Son el tipo idóneo para la cartuchería tungsteno-hierro, que conjunta la alta velocidad del acero y su buena concentración de plomeo, con un perdigón de buena balística.
Buscando alternativas
La primera alternativa válida al perdigón de plomo, fue el llamado «de acero», que en realidad es de hierro blando. Pero el hierro sigue siendo lo que es, aunque después queramos quitarle dureza añadiéndole epítetos. Esto significa que en los cañones de las escopetas, en los que hay estrechamientos al menos al iniciar y al finalizar el recorrido por el ánima, hay dos ocasiones en los que la carga de perdigones se encuentra forzada por pasos estrechos y ejerce una fuerza notable hacia el exterior del cañón.

Aunque CIP da normas para la fabricación de perdigón de acero de tamaño normal (hasta el n° 4/3,25mm) en armas convencionales y cualquier tipo de Choke, en caso de utilizar perdigón de acero es preferible no pasar de 1/2 Choke (***).
Con el plomo, todo se resuelve con una compresión de la carga de perdigones de material blando que en muchos casos se deforma. En el caso del perdigón de acero, y en especial cuando se trata de armas antiguas con cañones de paredes finas o aceros blandos, el resultado es que el cañón se abolla hacia afuera. En el caso de escopetas yuxtapuestas o superpuestas no pensadas para estos cartuchos, los dos cañones se llegan a desoldar de la banda de unión y a separarse entre sí en la zona de boca. Esto se agudiza cuando los perdigones son gruesos y los estrechamientos son grandes, y ambas cosas son lo corriente en el caso de las escopetas y cartuchos para tirar a gansos etc., en paso o con reclamo. Además, a igualdad de cargas los perdigones son más gruesos y las columnas de proyectiles más largas, de modo que la fricción con las paredes del ánima es mayor, y con ello los valores de presión y esfuerzos sobre el cañón.
Precauciones y soluciones
La forma de paliar o evitar todo lo dicho es utilizar armas cuyos cañones tengan mayores espesores de pared y estén construidos con aceros más resistentes. Como mínimo, al final de la recámara deben tener un cono de forzamiento más largo, y es conveniente que el cono de entrada de los «chokes» sea también más largo, con una pendiente más suave. Además, no se debe emplear un «choke» más cerrado de 1/2 (***), pues aparte de deterioros en el arma, no sólo no se va a conseguir plomeos más concentrados, sino peores: el acero apenas «cede», y el efecto de comprimir más la carga es someterla a esfuerzos que sólo perjudican su distribución, dejando huecos y produciendo plomeos aplanados y en diagonal, por efecto de la deformación elástica del cañón y la carga.

La nube de proyectiles de acero responde mejor a los efectos concentradores del «choke» o estrechamiento en boca que los perdigones de acero. Por eso, y porque los estrechamientos máximos sólo perjudican al plomeo y aumentan los esfuerzos en el cañón, los chokes pensados para el uso de acero a veces vienen marcados en correspondencia. Para tirar perdigón grueso y cargas fuertes de acero, las armas dobles tienen que estar diseñadas expresamente.
Eso sí: los perdigones vuelan bien porque no sufren las deformaciones que se dan con el plomo, así que vuelo y plomeo son regulares y concentrados. Además de esto, el acero resiste velocidades que con el plomo no se pueden alcanzar por las deformaciones y arracimamientos (unión de varios proyectiles) que estropean por completo el plomeo.
Más volumen, menos peso y peor balística
Después de más de 25 años en el mercado, la cartuchería con perdigón «de acero» no es sólo la única económica entre la ecológica, sino que ha experimentado notables mejorías: aparte de recubrimientos en los perdigones, que evitan la corrosión y facilitan el deslizamiento de unas bolas sobre otras en los pasos estrechos, se utilizan materiales de relleno («buffered loads») sintéticos, que favorecen también el flujo a través de las zonas de estrechamiento. Igual cabe decir de los tacos contenedores, que impiden el contacto de los proyectiles con el ánima, para evitar fricciones, ralladuras y excoriaciones.
Todo esto, además de las modificaciones en los cañones y cierres más fuertes, ha permitido el uso de cargas muy rápidas (por encima del 20% más que lo normal) que compensan el peor comportamiento balístico del acero, y hacen que el efecto del impacto sea más eficaz y con mayor penetración.
No obstante, el perdigón de acero sigue teniendo dos puntos flacos: no es válido para usarlo en armas antiguas o muy finas, y su alcance máximo no supera los 45-50m.
Para atajar el primer defecto, la CIP, —Comisión Internacional que se ocupa de fijar la normativa armera en Europa y muchos países del resto del mundo— ha fijado valores máximos de presión, velocidad, chokes y tamaño de proyectil para el perdigón de acero: para armas normales con cualquier tipo de choke, se debe usar perdigón de máx 3,25mm (n° 4), a una velocidad máxima de 400 m/s, y un presión máx. de 740 atmósferas (bar). Para armas con chokes de cono largo, probadas a 1200 bar con perdigón de acero, puede usarse cualquier choke con perdigón de acero de 3,25 a 4mm, y hasta medio choke con perdigones mayores de 4mm.

El Bismuto es una solución idónea para usar armas finas o antiguas. Las escopetas finas de la mayor calidad, como esta Arrizabalaga, no siempre admiten de buen grado la cartuchería con perdigón de acero. Algunas marcas, como Holland & Holland, hacen cañones que son indicados para acero.
En cuanto al comportamiento balístico, el problema está en que a igualdad de tamaño un perdigón de acero es alrededor de un 30% más ligero que uno de plomo, así que se frena antes por el aire y pierde velocidad. De este modo, y a igual tamaño de perdigón, el plomo conserva desde unos 35m de distancia una energía que es alrededor del doble a la que tiene el acero.
Pero seamos más concretos: para igualar las características de balística exterior, refiriéndonos a perdigones métricos (los americanos miden alrededor de media centésima más) diremos que un perdigón de acero del n° 4 métrico pierde la misma velocidad que uno de plomo del n ° 8, lo cual significa que la penetración deja de ser la adecuada a distancias de poco más de 40 m.
En el caso del perdigón de acero del n° 2, se aprecia que balísticamente es casi igual a un n° 6 de plomo, cuya capacidad de penetración resulta insuficiente a distancias que superen los 50m, máxime cuando se trata de aves grandes. Se entiende que sea así cuando incluso con cargas bastante rápidas, la velocidad del perdigón es ya solamente de unos de 160/170 m/s; y esto quiere decir que el perdigón penetra menos de 4cm de tejido muscular, sin contar plumas, piel, etc.

La caza en humedales lleva a que algunas especies de aves acuáticas confundan los perdigones con semillas y los coman. Ese fenómeno fue el que llevó a la aparición de nuevos tipos de perdigón.
Sin embargo, y como también la masa del perdigón más grande es mayor, se puede llegar a un compromiso aceptable a distancias menores a las reseñadas: el tamaño de perdigón de acero adecuado consiste en escogerlo dos números más grande que el de plomo, y en lanzarlo a una velocidad algo mayor. De este modo tenemos un perdigón ligeramente más pesado, y aunque su velocidad de impacto sea menor (en teoría, pues el perdigón vuela mejor al no deformarse), la energía total es comparable.
Se trata de un metal que, lejos de resultar tóxico, se ha empleado en farmacia para curar trastornos intestinales. Pero el bismuto ha demostrado que además de no ser tóxico, es también una dieta aceptable para las armas finas: no produce deterioros en ellas, y de hecho es el tipo de perdigón ecológico que la prestigiosa firma inglesa Purdey recomienda para sus escopetas de fabricación antigua (pero probadas con cartuchos de pólvora sin humo, claro) o presente. La razón se encuentra en que su dureza, aunque mayor que la del plomo, no es grande, y en eso es muy similar al aluminio puro aunque no a las aleaciones especiales de este metal ligero.

El cartucho «ecológico» puede tener alguna o varias de estas características:
A: Pólvora de combustión limpia y lenta, adecuada a la mayor fricción de las cargas de perdigones de más dureza.
B: Composición del pistón libre de plomo.
C: Culotes de vainas resistentes a causa de la presión más elevada.
D: La clave: perdigones no tóxicos, de acero, bismuto o materiales compuestos (tungsteno-polímero, tungsteno-hierro), etc.
E: Cierre sin opérculo.
F: Taco de gran resistencia para impedir abrasión del cañón.
G: Vaina de gran capacidad.
El bismuto, por el contrario, es un metal bastante pesado: su densidad es 9.8, lo que significa un 13% menos que el plomo puro, aunque el plomo de los perdigones es algo menos denso por estar aleado. En cualquier caso, su densidad es similar a la del plomo, hasta el punto que a efectos prácticos es casi intercambiable. Esto se debe a que gracias a la mayor resistencia de este material, se puede lanzar también a mayor velocidad. Aún así, en los tamaños más pequeños se aconsejan cargas con perdigón un número mayor al habitual de plomo, pero a igualdad de tamaño, estos perdigones tienen una energía que está a medio camino entre el acero y el plomo.
Bismuto: una solución saludable
¿Qué armas? ¿Qué cartuchos?
La práctica y las normas CIP sobre cartucho de acero aconsejan:
1- Escopetas finas, o de época:
Empléese perdigón de bismuto o polímero
2- Escopetas pensadas para cartucho convencional:
- Admiten empleo de cartucho de acero «standard»:
- Sólo perdigón acero menor a 3,25mm.
- Velocidad inicial menor a 400 m/s.
- La presión máxima admisible es 740 bar.
- Se puede usar con cualquier «choke»
3- Escopetas pensadas para cartucho de acero:
- Admiten empleo todo tipo cartucho de acero:
- Bocas y recámaras reforzadas
- Requieren choke de cono largo
- Admiten perdigón de hasta 4mm
- Choke más de *** (1/2):
- No concentra plomeo
- Perjudica uniformidad
- Perdigón de más 4mm sólo con chokes menos cerrados que *** (1/2)
- Están probadas a 1200 bar
- Velocidad inicial hasta 430 m/s
El bismuto no es perfecto y destaca entre los metales por una característica física que no resulta conveniente aquí: es el menos maleable, el más quebradizo de todos, y casi resulta terroso. Esto se apreció en los primeros experimentos de tiro, en los que los perdigones se rompían. Para evitarlo, se emplea en aleación con estaño, de forma que aumenta su tensión superficial.
Otros problemas son la disponibilidad y el coste: el primero se debe a que el canadiense que inventó este perdigón vendió los derechos a un par de firmas, y sólo lo ofrecen Eley-Hawk y Bismuth-Winchester. En cuanto al segundo, quizá sea consecuencia del primero, porque en realidad el proceso de fabricación, salvo en los tamaños más grandes, es el mismo que el del perdigón de plomo. Y el coste del metal, aunque no barato, tampoco es excesivamente elevado.
Tungsteno: alta tecnología en dos variantes
Si el bismuto representaba la solución a la búsqueda de otro metal alternativo al plomo y al hierro, los especialistas en materiales buscaron un nuevo camino: crear uno nuevo que cumpliese los requisitos funcionales, estructurales, industriales y económicos necesarios: el resultado fue el llamado «perdigón polímero», o «tungsteno—polímero». Consiste en una suspensión (mezcla) de polvo de wolframio (tungsteno) que se dispersa en una masa fundida de material plástico.
Aún así se siguen rompiendo alrededor de un 5% de los perdigones. En cualquier caso parece ser que los resultados de plomeo son excelentes y muy uniformes. Además, también se puede reducir el problema usando rellenos tampón («buffered loads»).
El tungsteno es un metal muy duro y pesado —un 70% más que el plomo—. En la mezcla con polímero, no resulta tóxico, y ya ha recibido la aprobación de organismos de conservación en América del Norte. Como es lógico, al mezclarlo con plástico la densidad disminuye considerablemente, aunque combinando las partículas de metal en varios tamaños y proporciones se puede conseguir que sea tan denso como el plomo, como es el caso de Federal.
En realidad, es una alternativa al plomo para quien quiera seguir usando armas muy finas o antiguas, y las características de los que se ofrecen actualmente son bastante similares a las del perdigón de bismuto. Como éste, resulta en ocasiones ligeramente frágil, y la forma de los perdigones es menos regular que otros, debido al proceso de fabricación. La esfericidad se obtiene por rodado de la masa de cada perdigón entre dos placas, y la forma final queda con un rebajo diametral que le hace parecer un plomo de pesca.

Los demás problemas del bismuto también le son casi de aplicación, pues es costoso, y la oferta también se reduce a un par de marca: además de Eley-Hawk, que empezó a hacerlo pero suspendió su producción, ahora lo ofrecen la británica Kent, y la estadounidense Federal.
Finalmente, ha aparecido otro tipo de perdigón compuesto con tungsteno que además de no resultar tóxico ofrece verdaderas posibilidades de mejora balística: el Tungsteno-Hierro. Se trata de conservar las cualidades de estabilidad de forma y resistencia para el lanzamiento a altas velocidades del acero, pero con una mayor densidad que mejore la retención de velocidad y potencia de choque del plomo. El resultado es un material que puede ofrecer ventajas en alcance respecto a los existentes hasta ahora.
Este tipo de perdigón se fabrica comprimiendo a altas temperaturas polvo de los dos metales que lo componen. De este modo, y en la composición presente, tiene una densidad que es el 91.5% la del plomo usado en perdigones, lo que significa que su densidad es ligeramente superior a la del bismuto, aunque está por debajo del plomo y el polímero tungsteno.
Las contrapartidas son su dureza y el coste: sólo se puede emplear en armas indicadas para el perdigón de acero, y no en las finas o antiguas. De hecho debe resultar más duro que el ecológico normal de acero, pues el tungsteno lo es en extremo. Y el precio, como el bismuto o el polímero, hará cada disparo de estos cartuchos valga, literalmente, lo que muchos de perdigón convencional. Por último, y como comentario de cierre a todos los tipos de perdigón ecológico que hemos reseñado, vemos que no todo es negativo, y que se van encontrando soluciones. Sólo el precio es, por el momento, un verdadero obstáculo. Así que, en contra de lo que en principio se pensó, no hay que «poner verde» al perdigón verde: su necesidad ha espoleado la investigación en un terreno que estaba dormido desde hace siglos.

Pedro A. Suárez
Parece que ya nadie recuerda que hasta hace cuarenta años el calibre más usado en Europa era el 16, cuyo resultado es nuestros países es totalmente similar al del calibre 12, pero con escopetas más ligeras y de líneas más elegantes.
Hoy parece que no hay más escopetas que las de calibre 12. Y si no pregunten en una armería por una escopeta para conejos: le sacarán una del 12. Después, en otra, diga que quiere una para perdiz: le ofrecerán una diferente, pero del 12. Por último, trate de conseguir una escopeta para las codornices: ¡le recomendarán un calibre 12! Pero no es sólo que nos recomienden este calibre, es que en la encuesta que hice para cerciorarme de esto en ningún sitio ni siquiera me preguntaron si prefería otro calibre.
Parece que ya nadie recuerda que hasta hace cuarenta años el calibre más utilizado en Europa era el 16, cuyo resultado en nuestros países es totalmente similar al del 12, pero con escopetas más ligeras y de líneas más elegantes. O el calibre 24, que durante tiempo se consideró que era el ideal para aves al vuelo de los buenos tiradores por su poco retroceso, buena efectividad y facilidad para llevar.

Tal vez, lo que sucede es que los viejos armeros se retiraron sin transferir conocimientos a los nuevos, quienes se dejan llevar por el marketing. Un armero a la antigua usanza nos explicaría que para la perdiz se puede usar el 20 si uno es tirador bueno, y que el 16 con 25 ó 28 gramos tiene el equilibrio ideal entre efectividad y retroceso. También nos ofrecería un calibre 24 —o incluso un 28— para las codornices, ya que salen cerca, son pequeñas y, por tanto, necesitamos una escopeta ligera que sea fácil de dirigir, más que disponer de una potencia superflua.
Al tiempo nos diría que si uno va al monte tras los conejos con un perro bien adiestrado será muy raro que tenga que tirar a más de treinta metros. Para una pieza endeble como el conejo y para una distancia de treinta metros..., lo mejor es el calibre 20.
Esta tendencia hacia el calibre 12 tiene su razón: nació en EE.UU. donde la «practicidad» de la que hacen gala les aconseja disponer de una escopeta que al principio, hace sesenta años, llamaban all around purpose y que ahora ya sólo denominan all around (esto es, antes era «para todo propósito» y ahora es, sencillamente, «para todo»). Sólo ellos son capaces de inventar el concepto, creérselo y luego venderlo. Y lo han hecho tan bien que se lo hemos comprado. Pero hemos dicho que tiene su explicación, y la hay: resulta que nosotros cazamos piezas pequeñas, pero ellos también lo hacen con enormes pavos y gansos que, además de ser grandes y por tanto difíciles de abatir, vuelan a gran altura lo cual significa tiros a gran distancia —para esta caza en particular, hace algunos años, se impuso y utilizó bastante el calibre 10 que con el tiempo cayó en desuso a fuerza de hombros morados—. Además, hay más tiradores de club que cazadores sólo de menor, ¡y todo lo hacen con la misma escopeta! (sic).

A pesar de lo que se diga, todos los cartuchos de escopeta son similares y sacan la misma balística.
Lo anterior indica que necesitan la escopeta que cargue más plomos (que es lo que han hecho) y eso es así por tres razones que vamos a exponer, aunque levanten ampollas. Aquí van:
1. Las escopetas desde el principio —incluyendo las de pólvora negra y las de cargar por la boca— y hasta hoy disparan a la misma presión.
2. Todas las escopetas de cualquier calibre sacan la misma velocidad de los perdigones.
3. El alcance de todos los calibres es el mismo —unos 70 m hasta dar con los plomos en el suelo si se dispara con el cañón horizontal—. La poca diferencia que puede haber está determinada sólo por los chokes y la altura del tirador que, cuanto más alto, más separa los cañones del suelo.

Un cartucho del 12 comparado con su similar del 16. La misma balística y efectividad con menor retroceso.
Ahora bien, si todos los cartuchos desde el 36 (mal llamado 12 milímetros) hasta el más grande (que no es el 12 ni el 10) sacan los perdigones a 450 m/s, más o menos —las diferencias van en las cargas, no en los calibres—, esto debería significar que la misma perdiz con un plomo de sexta debería caer a 40 m sin importarle si el cazador usa una 28 o una 12. ¿No es cierto? Pues sí, lo hace y con la misma efectividad. Y para el que no crea, le voy a contar algo: tengo un video documental, distribuido por una casa comercial americana, que trata sobre la caza del pavo silvestre americano en el monte. En primer lugar, hay que decir que aunque es un ave no es caza menor: es mayor, este pavo resulta más arisco que un jabalí. El cazador va camuflado hasta en la escopeta y utiliza un reclamo. Cuando la cámara se aleja un poco, el cazador se vuelve invisible, y cuando el pavo entra al engaño le sacude una andanada de munición gruesa con una .410 y lo revienta (recordemos que el .410 es un 36 alargado para que entre más munición ¡otra vez la inventiva del norte!). Entonces, si un perdigón del mismo diámetro se comporta igual sin importar de qué calibre es el cartucho que lo dispara, ¿cuál es el motivo de usar uno más grande y cargar más plomos? Respuesta fácil: el calibre pequeño carga menos y, por tanto, se dispersa enseguida. En cuanto el tiro se abre ninguno da en la pieza, pero, en cambio, si el cartucho es grande, la patota de plomos es tan grande que, aún más lejos, todavía son muchos los que pujan por el ave. O el lepórido.
Así es que no estaría de más considerar el cambiar a otros calibres para algunas cacerías. Personalmente he bajado más perdices con la 16 que me dejó mi padre que con la 12 de grabados que me vendieron. Para los interesados propongo a continuación una guía calibres.
Calibre cero, uno y dos
Son los más grandes que se han hecho. El cero carga medio kilo de plomos y el pequeño calibre 2 hace volar un cuarto de kilo. Pero las armas que los disparan no eran de hombro, ya que los primeros de éstos que se utilizaron se rompían. Entonces las ataron a la proa de un bote sobre un soporte giratorio y con la culata las dirigían hacia los patos que caían a decenas cada vez.

El 36 y el 410 comparten diámetro, pero son distintos.
Calibre 4
Aunque hoy nos resulte desconocido fue el nominal de muchas escopetas que hicieron la campaña de África. Se recomendaba especialmente para tirar a través de la maleza o a distancias increíbles sobre aves veloces. El tiro desde el hombro comienza a ser soportable con este cartucho, ya que «sólo» carga 130 g de proyectiles. Con bala sólida, que por aquel entonces siempre era una esfera de plomo, de 115 g (1.900 grains) era capaz de abatir limpiamente animales de caza mayor.
Calibre 8
Se usó (con relativa comodidad para el cazador) en África, Asia y América. En América abatió los primeros gansos y en una pasada de patos, de un sólo tiro, se servía la mesa para toda la familia. Su bala sólida tiene un golpe aproximado de 870 kg a 450 m/s. Si descartamos las cuatro grandes especies —búfalo, elefante, rinoceronte e hipopótamo—, de ahí para abajo funciona como una puntilla. Según los relatos existentes, los tigres y leones caían como conejitos. (Un conocido tiene una de origen belga y de fábrica el modelo se llama «la ira de Dios»).
Calibre 10
Nació en Europa y se utilizaba para tiros largos (recordar que lo normal era el 16, ya que el 12 era escasísimo) donde las escopetas normales se quedaban cortas. Pero nunca fue popular. Entonces un día la casa Ithaca (EE.UU.) puso en el mercado una «joya» que era apenas una repetidora en calibre 10 alargado para convertirlo en magnum. Causó furor entre los cazadores de gansos y pavos. Aún hoy se utiliza en yuxtapuestas que al apuntar parecen tubos de saneamiento atados a una culata de escopeta enorme.
Calibre 12
¿Qué podemos decir de él que no sea sabido? Quizás que hasta después de la Segunda Guerra Mundial no fue tan utilizado como ahora, que es el que más. Así que es relativamente moderno, pero difícilmente retrocederá en su aceptación.

Hasta el modesto 36 fue desarrollado con las mismas cotas y premisas que el 12.
Calibre 14
La pujante industria americana se resistía a aceptar el 16 como el cartucho más utilizado, igual que ocurría en Europa antes de la Primera Guerra Mundial, con lo cual la cartuchería de fuera irrumpiría como competidora en el mercado nacional. Así que se desarrolló la producción de este calibre que carga lo mismo que un 12 suave, pero con el retroceso y plomeo del 16. Era bueno, pero la imposibilidad de exportarlo hizo que el 12 lo eclipsara.
Calibre 16
Podrán decir que lo defiendo porque es mi preferido, pero no lo haré. Así que me limitaré a decir que es: ¡el mejor! Su rendimiento es tan dúctil que con cargas pesadas tiene el mismo comportamiento que el 12, pero con un retroceso sensiblemente inferior. Mientras que con cargas suaves de 25 g equivale a un 20 pero con menos retroceso, ya que son suaves para él, pero nominales para el otro. Nunca se desarrolló un cartucho magnum en este calibre y sospecho que es porque entonces se colocaría francamente entre las cargas pesadas del 12, pero con mejores prestaciones.
Calibre 20
Es un buen calibre con cargas nominales siempre que hablemos de conejos, patos, perdices, palomas y cosas así. El terreno perdido por el 16 lo viene ganando el 20 porque las personas de poco porte o incluso las mujeres tiradoras se encuentran mejor con él. En un afán de mejorarlo se han desarrollado magnum de 76 mm de recámara, que con las cargas más pesadas de 32 g igualan al 12, pero con plomeos más desparejos puesto que en cualquier calibre estas magnitudes (la carga y el plomeo) funcionan en sentido inverso. Cuando uno sube, el otro baja y viceversa.
Calibre 24
Es el primero «de los chicos». Con bala sólida su comportamiento es pobre y no recomendable. Pero es muy cómodo de tirar por su escaso retroceso y su efectividad en presas hasta la perdiz es tan buena como la de los grandes. Fuera de nuestro país se usa para entrenar a skeet y recorridos.
Calibre 28
Contrariamente a lo que pudiera parecer, con la óptica que tenemos actualmente en España este calibre forma parte del cuarteto más utilizado en el mundo junto al 12, el 20 y el .410. Es suave pero increíblemente efectivo. Escopetas de un sólo cañón en este calibre son fáciles de encontrar en todos los clubes de tiro y para la caza de córvidos es excelente, ya que, además de lo dicho, su escaso ruido permite repetir varias veces el abatimiento antes de desplazar el bando.

El 28 es ideal para la caza de aves pequeñas (urraca, codorniz), ya que de cerca el 12 las destroza.
Calibre 32
Nunca fue gran cosa, pero el «12 milímetros» se encargó de eliminarlo. Disparan las mismas cargas casi sin retroceso y la versión .410 del último lo supera.
Calibre 36
Como hemos dicho, es común denominarlo «12 milímetros» (algún día hablaremos sobre la nomenclatura de los cartuchos). Es un fantástico cartucho ya que su comportamiento, a escala reducida, es el mismo que el de los grandes. Por algo es el único calibre pequeño para el que todavía se fabrican escopetas artesanales de gran precio y categoría. Conozco una yuxtapuesta hecha a mano de una gran marca que parece una maqueta a escala reducida de una 12. Pero cuando me aposto quieto entre las retamas, los conejos me temen.
.410
Éste es el 36 que, en lugar de tener 65 milímetros, como siempre, mide tres pulgadas que son 76 milímetros. Su carga más pesada es igual a la de un 20 y, debido a su estrecho cañón que concentra la carga, el comportamiento es mejor. Con bala sólida de entre 10 y 12 gramos (unos 160 a 200 grains) movidos a 450 metros por segundo, resulta un tiro comparable a un rifle pequeño como .44-40, .30-30, .357 y similares. Con este breve repaso esperamos haber sacudido a nuestros cazadores de su letargo. ¡Aunque la industria del marketing es muy potente!"
Por: Pedro A. Suárez. Fuente: club-caza
CAPÍTULO OCTAVO
DE LA REFORMA DEL ESTATUTO
Art. 38º.- 1.- El presente Estatuto y el Reglamento sólo podrán ser modificados en la Asamblea General Extraordinaria, convocada al efecto, mediante acuerdo que deberá adoptarse en votación cualificada de votos afirmativos, al menos, la mitad más uno de los socios de número asistentes o representados.
2.- En caso de que la modificación o reforma sea a consecuencia de disposiciones de los órganos superiores deportivos, queda facultada la Junta Directiva para dictar las normas provisionales de aplicación que refrendará la Asamblea en la primera reunión que celebre.
3.- Dicha modificación deberá ser objeto de inscripción en el plazo de un mes, desde su aprobación por la Asamblea General y solo producirá efectos desde que se haya procedido a su inscripción en el Registro de Entidades Deportivas, que deberá ser ratificada por el órgano competente de la Junta de Castilla y León en el plazo máximo de tres meses.
CAPÍTULO NOVENO
DE LAS CAUSAS DE ELEGIBILIDAD Y CESE DEL PRESIDENTE
Art. 39º.- 1.- Para ser Presidente del Club se tendrá en cuenta las condiciones establecidas, con carácter general, para los Presidentes de las Federaciones Deportivas de Castilla y León, que se contienen en el artículo 16.1.b) de la Ley 2/2003, de 28 de marzo, del Deporte de Castilla y León
2.- El Presidente cesará en sus funciones por:
a) Dimisión presentada a la Junta Directiva.
b) Muerte o incapacidad por enfermedad grave.
c) Inhabilitación por sentencia judicial firme o sanción deportiva.
d) Aprobación de moción de censura.
e) Expiración del mandato para el que fue elegido.
Producido el hecho referido en los apartados a), b) y c) del punto anterior, la Junta Directiva se constituirá en Junta Gestora procediendo ésta a convocar elecciones en el plazo máximo de un mes.
3.- La Moción de Censura al Presidente se efectuará con arreglo a lo determinado en el Estatuto de la Federación Deportiva de Castilla y León del deporte principal que figura en el presente Estatuto.
CAPÍTULO DÉCIMO
DE LA DISOLUCIÓN DEL CLUB Y DESTINO DE SUS BIENES
SECCIÓN 1ª: De la disolución del Club.
Art. 40º.- 1.- El Club se disolverá por:
a) Voluntad expresa de los socios constituidos en Asamblea General.
b) Sentencia judicial firme que lo ordene.
c) Causas determinadas en el artículo 39 del Código Civil.
2.- Por lo que se refiere al apartado a), la propuesta de disolución podrá ser efectuada por la Junta Directiva en acuerdo adoptado por unanimidad de todos sus miembros, o por solicitud dirigida al Presidente del Club de, al menos, un diez por ciento de los socios de número con derecho a voto.
3.- Producida alguna de estas causas, en el plazo de quince días se procederá por el Presidente, a la convocatoria de una Asamblea General, con este único objeto. El quórum necesario para la constitución de ésta será el de la mayoría simple de socios presentes o representados, requiriéndose mayoría cualificada, cuando los votos afirmativos superen la mitad de ellos. En el caso de que no pudiera constituirse la Asamblea por falta de quórum, se procederá por el Presidente a convocar, de nuevo, la Asamblea General, a celebrar antes de los siete días naturales siguientes. Si en esta segunda tampoco lo hubiere, la propuesta quedará desestimada y no podrá presentarse una nueva hasta transcurrido un año.
4.- Constituida la Asamblea General, el Presidente del Club o el primer firmante de la propuesta, según el caso, expondrá los motivos de la solicitud de disolución, que será sometida a debate. Cerrado éste, se procederá a votar la propuesta, siendo necesaria para su aprobación el voto favorable de, al menos, la mitad de los socios de número con este derecho.
5.- Si el acuerdo fuera favorable, los miembros del órgano de representación en el momento de la disolución se convertirán en Comisión Liquidadora, o bien los que designe la Asamblea General, o el juez que, en su caso, acuerde la disolución, que determinará el destino de los bienes resultantes, siendo en todos los casos los beneficiarios entidades públicas o privadas que realicen actividades físico-deportivas o tengan otros fines análogos de carácter deportivo.
Art. 41º.- Dicha disolución se comunicará a la Junta de Castilla y León para que proceda a la anulación de los actos en los que tenga competencia, interesándose por
ESTATUTOS DEL CLUB
CAPÍTULO PRIMERO
DE LA ENTIDAD DEPORTIVA
Sección Primera: Denominación, régimen y fines.
Art. 1º.- El Club Deportivo es una asociación privada, con personalidad jurídica y capacidad de obrar que tiene por objeto exclusivo o principal la promoción y desarrollo de una o varias modalidades deportivas, la práctica de las mismas por sus asociados y la participación en competiciones deportivas, sin ánimo de lucro.
Art. 2º.- El Club se acoge al amparo de la Ley 2/2003, de 28 de marzo, del Deporte de Castilla y León, del Decreto 39/2005, de 12 de mayo de Entidades Deportivas de Castilla y León, de
Art. 3º.- Son fines del Club:
a) Desarrollar actividades físico deportivas.
b) Fomentar, promocionar y divulgar la idea del ejercicio físico y del deporte en general.
c) Formar deportivamente, en la etapa inicial a sus asociados.
d) Participar en competiciones federadas.
e) Protección del medio natural y mejora del hábitat cinegético.
Sección Segunda: Modalidades deportivas
Art. 4º.- El Club practicará como deporte principal
y, en secciones, las modalidades deportivas de
y someterá el presente Estatuto a la ratificación del órgano competente en materia deportiva de la Junta de Castilla y León.
Art.5º.- La Junta Directiva podrá acordar la creación de tantas secciones deportivas como apruebe la Asamblea General. Para tomar parte en las competiciones de las respectivas Federaciones, deberán adscribirse a las mismas, siéndoles de aplicación el Estatuto, Reglamento y demás disposiciones de éstas.
Sección Tercera: Domicilio y ámbito
Art. 6º.- El domicilio social se fija en la C/ , C.P. de la localidad de , Provincia , debiendo, en caso de modificación, dar cuenta al Registro de Entidades Deportivas de la Comunidad de Castilla y León. La Asamblea General podrá acordar su traslado fuera del término municipal cuando sea preciso. Para trasladar la sede social dentro del dicho término municipal, será suficiente el acuerdo de la Junta Directiva, debiendo dar cuenta a la Asamblea General en la primera reunión que celebre.
Art. 7º.- El ámbito de actuación es la Comunidad de Castilla y León, en donde tiene fijado su domicilio y a la cual se circunscribe sin perjuicio de integrarse en organizaciones de ámbito deportivo superior.
CAPITULO SEGUNDO
DE LOS SOCIOS
Sección Primera: De la adquisición y pérdida de la condición de socio.
Art. 8º.- Para ser admitido como socio será necesario:
a)Solicitarlo por escrito a la Junta Directiva, haciendo constancia del acatamiento a estos estatutos y demás disposiciones por las que se rija el Club.
b)Satisfacer la cuota de ingreso correspondiente, si existiera.
c)La Asamblea General de socios podrá establecer las condiciones generales para la admisión de nuevos socios.
Art. 9º.- La condición de socio se pierde:
a)Por voluntad propia.
b)Por falta de pago de las cuotas sociales establecidas.
c)Por acuerdo de la Junta Directiva, fundado en faltas de carácter grave, previa audiencia del interesado, que habrá de ser ratificado en la primera Asamblea General que se celebre.
d)Por cualquiera otra causa establecida en la legislación vigente.
Sección Segunda: Clases, derechos y deberes
Art. 10º.- El número de socios será ilimitado. La Junta Directiva podrá suspender, sin embargo, la admisión temporal de nuevos socios, cuando la falta de espacio o de capacidad de las instalaciones así lo aconseje.
Art. 11º.- El Club se compondrá de las siguientes clases de socios: de honor, de número, eventuales, otros.
a)Serán socios de honor, aquellas personas a quienes la Junta Directiva confiera, por sus relevantes méritos, esta distinción. Tendrán un puesto de preferencia en los actos oficiales del Club.
b)Serán socios de número todas aquellas personas con capacidad de obrar que, previa solicitud, sean admitidos por la Junta Directiva y satisfagan la cuota social establecida.
c)Serán socios eventuales los que circunstancialmente participen en las actividades del Club y satisfagan las cuotas que se establezcan.
d)Cualquier otra modalidad que se acuerde.
Art. 12º.- Los socios de numero tendrán los siguientes derechos:
a) A participar en el cumplimiento de los fines específicos del Club, así como en los órganos de gobierno y representación.
b) A ejercer el derecho de voto, así como asistir a la Asamblea General, de acuerdo con los estatutos.
c) A exigir que la actuación del Club se ajuste a lo dispuesto en la legislación vigente, a las disposiciones estatutarias específicas y normas legalmente aprobadas por la Junta Directiva.
d) A separarse libremente del Club, sin perjuicio de que pueda percibir la participación patrimonial inicial u otras aportaciones económicas realizadas.
e) A conocer sus actividades y examinar su documentación, así como conocer la composición de los órganos de gobierno y representación, en los términos previstos en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre, de protección de datos de carácter personal.
f) A ser oído e informado, con carácter previo, a la adopción de medidas disciplinarias contra él, debiéndose motivar cualquier acuerdo sancionador.
g) A impugnar los acuerdos de los órganos del Club que estime contrarios a la ley o los estatutos.
Art. 13º.- Se establece el principio de igualdad de todos los asociados sin discriminación por raza, sexo, religión, ideología o cualquier otra condición o circunstancia personal o social.
Art. 14º.- Son obligaciones de los socios de número, además de los que se desprenden del presente Estatuto y Reglamentos que lo desarrollen, el acatamiento a los mismos y a los acuerdos que legalmente adopten sus órganos de gobierno, así como la difusión de la práctica de actividades físico deportiva, que constituyen el objeto social, y abonar las cuotas, derramas y aportaciones que se fijen con arreglo a los estatutos.
CAPÍTULO TERCERO
DE LOS ÓRGANOS DE GOBIERNO, REPRESENTACIÓN Y ADMINISTRACIÓN
Art. 15º.- 1.- El Club estará regido por los siguientes órganos de Gobierno:
a) La Asamblea General.
b) La Junta Directiva.
2.- La organización y funcionamiento del Club deberá atender a principios democráticos.
LA ASAMBLEA GENERAL
Sección Primera: Composición y clases
Art. 16º.- La Asamblea General es el órgano supremo de gobierno del Club y estará integrada por todos los socios de número.
Art. 17º.- Las reuniones de la Asamblea General pueden ser ordinarias y extraordinarias.
1.- La Asamblea General Ordinaria se reunirá, al menos, una vez al año, en el trimestre siguiente al cierre del ejercicio.
2.- La Asamblea Extraordinaria se celebrará cuando las circunstancias lo aconsejen, a propuesta de la Presidencia, por acuerdo de la Junta Directiva o a petición por escrito de, al menos, el 10% de los asociados.
En este último caso, la Presidencia deberá convocar dicha Asamblea en el plazo máximo de quince días desde la recepción de dicha petición.
Sección Segunda: De su funcionamiento y convocatoria.
Art. 18º.- Las Asambleas Generales, tanto ordinarias como extraordinarias, quedarán válidamente constituidas, previa convocatoria efectuada quince días antes de la reunión, por escrito y con indicación de lugar, día y hora, así como el orden del día, cuando concurran a ella en primera convocatoria, presentes o representados, un tercio de los asociados con derecho a voto. Y en segunda convocatoria cualquiera que sea el número de asociados con derecho a voto, mediando entre una y otra, al menos, media hora. En todo caso será necesaria la presencia del Presidente y del Secretario, o de las personas que legalmente les sustituyan.
Art.19º.- Los acuerdos de la Asamblea General se adoptarán por mayoría simple de los asociados, presentes o representados, cuando los votos afirmativos superen a los negativos.
Será necesaria mayoría cualificada, la mitad más uno de los votos de los asociados, presentes o representados, en los siguientes supuestos: elección de Presidente, modificación de estatutos, disposición o enajenación de bienes, remuneración de los miembros del órgano de representación y disolución de la Entidad.
Sección Tercera: Competencia.
Art. 20º.- Corresponde a la Asamblea General:
a) Elegir Presidente mediante sufragio personal, libre, directo y secreto de todos los socios con derecho a voto.
b) Aprobar, si procede, la memoria y la liquidación del ejercicio anual, el balance y rendición de cuentas, así como el presupuesto de ingresos y gastos.
c) Conocer, discutir y aprobar, en su caso, la gestión y propuestas de la Junta Directiva.
d) Estudiar y resolver las proposiciones formuladas por los socios, y que deberán ir firmadas, como mínimo, por el cinco por ciento de los mismos y presentadas con siete días naturales de antelación a la celebración de la Asamblea.
e) Señalar las condiciones y formas de admisión de nuevos socios y acordar la cuantía de la cuota que han de satisfacer los asociados.
f) Aprobar los Reglamentos de Régimen Interior del Club, y las modificaciones de los mismos, así como las del presente Estatuto.
g) Autorizar la enajenación de los bienes del Club, la toma de dinero a préstamo y la emisión de títulos transmisibles representativos de deuda.
h) Acordar en su caso, la remuneración de los miembros del órgano de representación.
i) Aprobar la disolución del Club, así como el nombramiento liquidadores.
j) Acordar la solicitud de declaración de utilidad pública.
Los apartados a), e), f) g), i) serán competencia de Asamblea General Extraordinaria.
LA JUNTA DIRECTIVA
Sección Primera: Composición y funcionamiento.
Art. 21º.- 1.- La Junta Directiva como órgano de gobierno del Club, ejecutará los acuerdos adoptados por la Asamblea General y ejerce las funciones que este Estatuto le confiere. Estará formada por un número de miembros, que deberán ser socios de pleno derecho, no inferior a tres, mayores de edad, en pleno uso de los derechos civiles y no estarán incursos en incompatibilidad establecida en le legislación vigente. Al frente de la cual estará un Presidente.
Art. 22º.- 1.- La Junta Directiva será convocada por su Presidente con dos días de antelación, como mínimo, a la fecha de celebración. También podrá ser convocada a petición del cincuenta por ciento de los miembros de la misma.
2.- La Junta Directiva también quedará válidamente constituida cuando estén presentes todos sus miembros, aunque no hubiese mediado convocatoria previa, y sea así acordado por todos. Sus acuerdos deberán ser tomados por mayoría de votos.
3.- De las sesiones se levantará acta por el Secretario, con el visto bueno del Presidente y se reflejará en el libro de actas.
Sección Segunda: Competencias y elección
Art. 23º.- En especial corresponde a la Junta Directiva:
a) Dirigir la gestión del Club, velando por el cumplimiento de su objeto social.
b) Crear las Comisiones o Grupos de Trabajo que se considere necesarias.
c) Nombrar las personas que hayan de dirigir las distintas comisiones o áreas de participación, así como organizar y fomentar todas las actividades deportivas del Club.
d) Formular el inventario, memoria y presupuesto anual que hayan de ser sometidos a la aprobación de la Asamblea.
e) Proponer la reforma del Reglamento de Régimen Interior, fijar las normas para el uso de las instalaciones y tarifas correspondientes.
f) Mantener el orden y la disciplina en el Club, y velar por el comportamiento deportivo en los encuentros y competiciones en los que participe.
Art. 24º.- 1.- La Junta Directiva será elegida democráticamente por todos los socios que tengan derecho, mediante sufragio libre, igual, directo y secreto.
2.- Las elecciones se celebrarán cada cuatro años.
3.- La realización de este proceso electoral se efectuará conforme al Reglamento que apruebe la Asamblea General que deberá ajustarse a principios democráticos.
Sección Tercera: Miembros
Art. 25º.- El Presidente tiene las siguientes atribuciones:
a) Ostentar la representación legal de la entidad.
b) Convocar, presidir y levantar las sesiones de la Asamblea General y d ela Junta Directiva, dirigiendo sus deliberaciones.
c) Ejecutar sus acuerdos, pudiendo decidir con voto de calidad en caso de empate.
d) Ordenar los pagos por cuenta del Club.
e) Autorizar con su firma los documentos, actas y correspondencia.
f) Adoptar cualquier medida urgente, que resulte necesaria, sin perjuicio de dar cuenta posteriormente a la Junta Directiva.
g) Velar por los fines del Club y de su cumplimiento.
Art. 26º.- El Vicepresidente tendrá las facultades de sustituir al Presidente en caso de ausencia, enfermedad o cese, y aquellas que le delegue el propio Presidente o le atribuya la Asamblea General.
Art. 27º.- El Secretario cuidará del archivo de la documentación, redactará cuantos documentos afecten a la marcha administrativa del Club y llevará el libro de Registro de Asociados y Libros de Actas, así como otros que fueran de su competencia.
Art. 28º.- El Tesorero es el depositario del Club, llevará los libros de contabilidad, firmará los recibos, autorizará los pagos y efectuará los mismos con la firma mancomunada del Presidente. Durante el primer mes del año, formalizará un balance de situación y las cuentas de ingresos y gastos, que pondrá en conocimiento de todos los asociados.
Art. 29º.- Los Vocales de la Junta Directiva del Club tendrán las obligaciones propias de su cargo, así como aquellas otras que se les encomiende, por delegación o por comisión de trabajo.
Todos los cargos son gratuitos y carecen de interés en el resultado económico de la explotación por sí mismos o por persona interpuesta.
CAPÍTULO CUARTO
DE LA RESPONSABILIDAD DE LOS DIRECTIVOS Y SOCIOS
Art. 30.- 1.- Los directivos del Club responderán ante la entidad, ante los socios y ante terceros por los daños causados y las deudas contraídas por actos dolosos, culposos o negligentes.
2.- Asimismo responderán civil y administrativamente por los actos y omisiones realizados en el ejercicio de sus funciones y por los acuerdos que hubiesen votado, frente a terceros, frente al Club y frente a los socios.
3.- Cuando la responsabilidad no pueda ser imputada a ningún directivo, responderán todos solidariamente, a menos que puedan acreditar que no han participado en su aprobación y ejecución o que expresamente se opusieron a ellas.
CAPÍTULO QUINTO
DEL RÉGIMEN DOCUMENTAL
Art. 31º.- Integra el régimen documental y contable del Club entre otros:
a) El libro de Registro de Socios, en el que deberá constar sus nombres y apellidos, el número del Documento Nacional de Identidad, domicilio y, en su caso, cargos de representación, gobierno o administración que ejerzan en el Club. El libro de Registro de Socios también especificará las fechas de altas y bajas, y las de toma de posesión y cese de los cargos aludidos.
b) Los libros de actas consignarán las reuniones que celebre la Asamblea General y la Junta Directiva, con expresión de la fecha, asistentes, asuntos tratados y acuerdos adoptados. Las actas serán suscritas, en todo caso, por el Presidente y Secretario.
c) Los libros de contabilidad, en los que figuran tanto el patrimonio como los derechos y obligaciones, e ingresos y gastos del Club debiendo precisarse la procedencia de aquéllos y la inversión o destino de éstos.
d) El balance de la situación y las cuentas de sus ingresos y gastos que el Club deberá formalizar durante el primer mes de cada año y que pondrá en conocimiento de todos los socios.
e) Todos aquellos auxiliares que se consideren oportunos para un mejor desenvolvimiento de sus fines.
CAPÍTULO SEXTO
RÉGIMEN DISCIPLINARIO
Art. 32º.- 1.- El presente Estatuto será desarrollado por un Reglamento de Régimen Interior, en el que se incluirá el Régimen Disciplinario que tipificará las faltas y sanciones aplicables a los socios y que concordará con las disposiciones federativas del deporte correspondiente y con lo dispuesto en la Ley 2/2003, de 28 de marzo, del Deporte de Castilla y León y con lo dispuesto en la restante legislación aplicable.
2.- El socio que no cumpliere sus obligaciones con el Club o que su conducta menoscabe los fines del mismo podrá ser objeto de expediente disciplinario incoado por la Junta Directiva, del que se le dará audiencia y resolverá en consecuencia. Si la Junta Directiva propusiera su expulsión, se formalizará la misma ante la Asamblea General apruebe lo que corresponda en derecho.
3.- Las sanciones comprenderán desde la suspensión temporal de sus derechos hasta su expulsión del Club.
CAPÍTULO SÉPTIMO
DEL RÉGIMEN ECONÓMICO FINANCIERO
Art. 33º.- 1.- En el momento de creación de este Club Deportivo, el patrimonio fundacional es y dispone de las siguientes instalaciones y locales propios
2.- En el futuro el patrimonio estará integrado por:
a) Las aportaciones económicas de los socios, que apruebe la Asamblea general, conforme a las normas establecidas en el Reglamento Interior.
b) Las donaciones o subvenciones que reciba.
c) Los resultados económicos que puedan producir los actos que organice la entidad.
d) Las rentas, frutos o intereses de su patrimonio, así como de herencias o legados de asociados o terceras personas.
Art. 34º.- 1.- Queda expresamente excluido como fin del Club el ánimo de lucro.
2.- La totalidad de sus ingresos y beneficios deberá aplicarse al cumplimiento de sus fines sociales. Cuando se trate de ingresos por competiciones o manifestaciones deportivas dirigidas al público, estos beneficios deberán aplicarse exclusivamente al fomento y desarrollo de las actividades físicas y deportivas de los socios. Cuando los ingresos procedan de subvenciones recibidas con cargo a los presupuestos de la Junta de Castilla y León, el control de los gastos imputables a esos fondos corresponde a ésta, sin perjuicio de las funciones que correspondan a la Intervención General de la Administración del Estado.
Art. 35º.- 1.- Podrá gravar y enajenar sus bienes inmuebles, tomar dinero a préstamo y emitir títulos transmisibles representativos de deuda o parte de la cuota patrimonial siempre que cumpla los siguientes requisitos:
a) Que sean autorizadas tales operaciones por mayoría de dos tercios en Asamblea General Extraordinaria.
b) Que dichos actos no comprometan de modo irremediable al patrimonio del Club o a la actividad físico-deportiva que constituye su objeto social. Para la adecuada justificación de este extremo podrá exigirse, al oportuno dictamen económico-actuarial, siempre que lo soliciten, al menos, un cinco por ciento de los asociados.
2.- El producto obtenido de la enajenación de instalaciones deportivas o de los terrenos en que se encuentren, deberá invertirse íntegramente en la adquisición, construcción o mejoras de bienes de la misma naturaleza.
Art. 36º.- Los títulos de deuda o parte alícuota patrimonial que emita el Club serán nominativos.
Los títulos se inscribirán en un libro que se llevará al efecto y en el cuál se anotarán las sucesivas transferencias.
En los títulos constará el valor nominal, la fecha de emisión y, en su caso, el interés y plazo de amortización.
Art. 37º.- 1.- Los títulos de deuda sólo podrán ser suscritos por socios, y su posesión no conferirá derecho alguno especial, salvo la percepción de los intereses establecidos conforme a la legislación vigente.
2.- Asimismo, los títulos de parte alícuota patrimonial podrán ser suscritos por los socios. La condición de socio no está limitada a quienes se encuentren en posesión de tales títulos, y no se conferirá a sus poseedores derecho especial. En ningún caso estos títulos darán derecho a la percepción de dividendos o beneficios.
3.- Los títulos de deuda o parte alícuota patrimonial serán transferibles de acuerdo con los requisitos y condiciones que en cada caso, establezca la Asamblea General.
Esta es una opinion escrita por Iñigo en un diario de la prensa española.
"¿Qué es la caza?
23/09/2007 | ABC | IÑIGO MORENO
La caza es una actividad controvertida. Para algunos, los cazadores son una especie de demonio verde, cruza de nazi y matarife; para muchos, más de un millón, son gente normal que no ha olvidado el contacto con la Naturaleza. ¿Quién se equivoca? y... ¿en qué consiste verdaderamente la caza? La sociedad moderna ha sufrido un tremendo trauma como consecuencia de los sufrimientos padecidos durante las dos guerras mundiales, y en ese trauma me parece que subyace el rechazo de tantas personas por la cacería.
A partir del siglo XIX, las guerras afectan a toda la población: antes morían o eran heridos solamente los soldados, jamás el pueblo llano, que, sin embargo, sufría hambre, desolación de las cosechas, destrucción y robo en sus viviendas, atropellos en las personas, nunca matanzas masivas. Pero después de Napoleón la guerra alcanza a toda la sociedad, y en las dos mundiales, golpea a la población civil de modo implacable ¿Hay que recordar Dresde o Hiroshima? De ahí ha nacido un rechazo visceral por la violencia y la muerte, toda muerte, y en la caza se mata; por ello es aborrecida.
La comunidad no admite que esos horrores vuelvan a repetirse, quiere olvidarlos, creer que no han existido y se desliza al hedonismo. Sólo acepta lo amable y conveniente y reniega de toda coerción, aunque sea leve.
Los mandamientos, una antigualla de tres mil seiscientos años, se reducen drásticamente: con los tres primeros, que son muy exigentes se hace una pelota y se engullen para sepultarlos en los más íntimo, donde no molesten; del cuarto se ocupa la seguridad social; el sexto y noveno se resuelven con píldoras, de antes y después; el séptimo, véase el décimo, ambos muy enojosos, con la ingeniería financiera; como el octavo nunca se tuvo en consideración, solo queda el quinto, del que se responsabiliza cómodamente a los cazadores.
Sin embargo, la muerte en la Naturaleza está indisolublemente unida a la vida, quizás el ejemplo más evidente es el de la Mantis religiosa, especie en que la hembra necesita devorar al macho después de ser fecundada. Se ha olvidado que vida y muerte son dos momentos del mismo ser.
La responsabilidad corresponde a las ciudades, las megalópolis que han alejado a sus habitantes de la Naturaleza hasta conseguir que ignoren todo de ella, pues sus ciudadanos viven en una burbuja de plástico y no saben de otro paisaje ni conocen más productos que los elaborados por el hombre. Estoy por asegurar que para el urbano, un campo de golf es la imagen misma de la Naturaleza, y si, apartándose de sus hábitos, toma leche de vaca recién ordeñada le produce un desarreglo intestinal que le arruina el fin de semana.
En las comunidades rústicas la visión es muy diferente, ahí se ve nacer a las crías y mandar al matadero a los padres, y la cacería es una actividad más del mundo agrícola, placentera para unos y necesaria para todos como control de la fauna.
No son ajenas al descrédito de la caza las obras de cine o impresas en las que se presentan a los animales con caracteres, expresiones y reacciones humanas, confundiendo especialmente a los jóvenes que asimilan a Bambi con un tierno infante y a Baloo con un encantador despreocupado; la realidad es muy otra y Baloo se come a sus hijos en cuanto se descuida la madre osa y los carnívoros devoran a sus presas vivas, posiblemente porque necesitan la adrenalina que las inunda.Pero ¿qué es verdaderamente la caza?
La Administración la considera deporte, pero ni hace falta ser un atleta ni sobre todo existe competencia entre personas, el reto es contra la Naturaleza. ¿Entonces? Sencillamente se trata de un instinto primario del hombre, impreso como tal en sus genes: el instinto de predación.
No hay duda de que el hombre es morfológicamente un predador: la posición frontal de sus ojos lo proclama. Los animales predadores tienen los órganos visuales en el mismo plano para conseguir una visión con relieve y poder así evaluar las distancias y hacer eficaz su ataque; en cambio los animales presas los tienen dispuestos lateralmente para abarcar un mayor ángulo de visión, dominar más horizonte y descubrir los peligros a tiempo para huir de ellos.
El que sea un instinto explica la satisfacción que experimenta el ser humano en la acción cinegética, incluso entre quienes están más alejados de la Naturaleza, como tantos profesionales de actividades intelectuales que gozan con la venatoria precisamente porque desarrolla algo de su componente físico que tenían desatendido. Pero como todo instinto en el hombre, ha de estar condicionado por su entendimiento: e igual que el de supervivencia o alimentación se ha dignificado con la gastronomía y el de reproducción o sexual se sublimó con el amor, el de predación, los humanos lo han enaltecido con la venatoria.
Así entendido, han de darse unas condiciones imprescindibles y necesarias para que un acto de predación se considere cinegético, es decir, actividad humana, con una inteligencia regulando y una voluntad queriendo. Estas condiciones son, a mi juicio, el silvestrismo, la incertidumbre y la dificultad: tres pautas imprescindibles para que toda cacería tenga una dimensión humana y por lo tanto ética. El silvestrismo de las piezas es la justificación de la muerte en la caza, porque el animal salvaje es tan indómito, que solo se le puede aprehender con su muerte pues prefiere esta a la pérdida de libertad. Por tanto cualquier intervención artificial en la vida silvestre debe tener como límite no mistificar el salvajismo.
La incertidumbre, que Ortega identificaba con escasez, es tan fundamental que cuando la abundancia es mucha, el cazador modifica esa situación individualizando una sola presa entre todas, elevándola a único objeto de su persecución. La exigencia de garantizar el éxito es un error de principio ya que una de las condiciones de la caza es su aleatoriedad.
La dificultad, por último, es la expresión del desafío que existe entre la inteligencia del hombre y las superiores condiciones físicas del animal, es la medida del esfuerzo que ha de vencer el cazador. Por tanto el venador debe imponerse, a veces, limitaciones personales cuando los avances tecnológicos rompen a su favor la desigualdad primitiva, desvirtuando el reto.
El respeto por la presa es el corolario que se deduce de la condición ética de la venatoria. Al renunciar a su superioridad, el cazador restringe voluntariamente sus posibilidades y rinde homenaje a la pieza de caza; esa es la moral y, por qué no, la elegancia intrínseca de la cinegética".
"Se reproduce de forma masiva
La almeja asiática coloniza el
arribanzo zamorano de
Fermoselle
Miles de almejas asiáticas se asientan en el tramo bajo del río Tormes.
Ejemplares de almeja asiática hallada en el río Tormes a su paso por Fermoselle, Zamora
La localidad zamorana de Fermoselle, enclavada en los Arribes del Duero sayagueses, ha visto cómo en su afluente y tributario río Tormes se ha reproducido de forma espectacular, hasta llegar a millones de ejemplares, una almeja de origen asiático, (Corbicula fluminea, Muller 1774), que si bien era conocida en la zona desde hace unos años, nunca antes se había tenido constancia de esta superpoblación de una especie alóctona, que incluso está siendo consumida por un buen numero de aficionados.
El nuevo espécimen detectado, según señaló desde el Servicio Territorial de Zamora una de las mayores autoridades nacionales en la materia como lo es el técnico medioambiental Pablo Santos, «se trata de una especie de molusco bivalvo de agua dulce, originaria de Asia, y que puede alcanzar tallas de hasta 45-50 mm. Habita en aguas muy productivas y mineralizadas, sobre sustratos finos y fangos y en tramos principales de ríos anchos –de más de 30 metros de anchura– y pueden vivir hasta los 3 metros de profundidad», apuntó el técnico de Zamora.
La especie es bastante resistente a la contaminación y a la salinidad y aunque se desconoce con exactitud cómo entró en aguas castellano-leonesas, desde hace 4-5 años es detectada con bastante asiduidad en todo el eje principal del Duero, entre Aranda y los Arribes, en los tramos bajos de algunos de sus principales afluentes, así como en algunos canales de riego. Para el experto zamorano, «dado que no es una especie propia de nuestras aguas, su proliferación en exceso –facilitada por su alto potencial reproductivo y capacidad de dispersión–, puede llegar a provocar alteraciones de importancia en la ecología de los ecosistemas fluviales en los que habita, pudiendo llegar a entrar en competencia con nuestros bivalvos autóctonos», advirtió Pablo Santos.
La especie detectada en Fermoselle tiene una concha gruesa y pigmentada al exterior, con costillas concéntricas. Interiormente es nacarada con tonalidades que van desde el oliva hasta morado, posee un pie musculoso y no se fijan al sustrato de forma permanente. «Se alimentan filtrando el agua –fitoplancton, materia orgánica, bacterias, etc.–, contribuyendo a su depuración y pudiendo acumular metales pesados en sus tejidos. Su presencia abundante es indicadora de ríos con elevada carga orgánica, de escasa corriente y con fangos pobres en oxígeno. Por todas estas razones se desaconseja su consumo al no ofrecer las suficientes garantías sanitarias, ya que además de no estar regulada su captura en la normativa de pesca, su recolección no esta permitida», recordaron desde el Servicio Territorial de Zamora.
La almeja asiática detectada en el pago de «La Cicutina» y «Ambasaguas» se reproduce de forma masiva y continuada en ríos que poseen aguas calientes, pudiendo liberar al agua hasta 50.000 larvas al año. Esas larvas son plantócnicas (flotantes), por lo que son fácilmente arrastradas por la corriente lo que facilita su dispersión. Suele formar colonias muy numerosas, llegando a alcanzar en condiciones favorables los 2.500 ejemplares por metro cuadrado.
La especie es originaria del sureste Asiático (China) aunque se encuentra ampliamente distribuida a nivel mundial. Es conocida en EEUU y América Sur desde los años 50 y Europa, (Francia, Bélgica) desde final de los 80. En España se conocen poblaciones en todos los grandes ríos: Duero, Tajo, Guadiana, Ebro, etc. desde aproximadamente más de una década."
Gastronomía de
I Parte
MIGAS ALCARREÑAS
INGREDIENTES PARA SEIS RACIONES
1 pan de pueblo (pan candela) de
FORMA DE HACERLAS
La víspera se pican las migas todo lo finas que se puedan; añadirle el caldo frío y taparlas. Poner una sartén de hierro con el aceite de oliva al fuego de sarmientos, en él freir los ajos; una vez dorados sacarlos y reservar. A continuación freir el tocino o panceta entreverada, sacarla y unirla a los ajos, en el mismo aceite freir el chorizo y sacarlo donde los ajos y panceta. Avivar el fuego, echar las migas en la sartén y se da vueltas hasta que las migas estén sueltas. La humedad de la migas puede graduarse pulverizando con el vino blanco y algo de agua. Probar la sal. Deben estar jugosas y doradas. Comerlas con cuchara y paso atrás. No olvidéis elogiar y felicitar a la cocincera o cocinero.
Migas del Pastor
FORMA DE HACERLAS
En un caldero de hierro se derrrite un sebo fresco riñonada de cordero. Cuando sólo queden las chicarretas, se retiran para freir un buen cantero de pan, que se retirará cuando quede requemado. A continuación se refríe el pan desmigado sobre el sebo caliente y se le añade un buen chorro de agua salada para que la tome bien el pan. Se mueven durante un cuarto de hora; cinco minutos antes de retirarlas, se le echa la leche recién ordeñada hasta que terminan de enjuagarse y quedan las migas sueltas.
II Parte - Caza Menor
CHOCHA PERDIZ A
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
3 unidades de chochas, limpias y destripadas, reservando los intestinos sin buche, 3 lonchas de tocino, 18 cebollitas pequeñas peladas , 1 vaso de vino de jerez seco, 18 unidades de nabos pequeños, 1 cucharada de harina, 100 grs. de manteca de cerdo, Caldo blanco, Sal, 1 Cebolla cortada muy fina.
FORMA DE HACERLA
Una vez limpias y destripadas, las chochas se ponen de forma que el pico salga por la pechuga derecha, colocándolas en un recipiente, con la manteca y el tocino y la cebolla picada, el vino, y que cuezan diez minutos; pasado este tiempo, se agregan las cebollitas enteras y los nabos, se vuelven a tapar y que cuezan hasta que estén tiernas agrengándole de vez en cuando unos cacillos de caldo.
Una vez cocidas las aves, se saltean las tripas o intestinos limpios y cortados finos, cuando hayan rehogado se añade la harina y el caldo de haber cocido las chochas, separando los nabos y cebollitas; cuando está todo cocido y hecho se trinchan a la mitad y cada chocna se coloca en una fuente, adornándolas con las cebollitas y nabos y se rocían con la salsa pasándola por un colador.
PALOMAS TORCACES AL VINO BLANCO
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
6 Palomas limpias, flameadas y bridadas, 250 grs. de zanahorias peladas ycortadas en rodajas, 6 6 escalonoias peladas y cortadas finas, 1 puerro pelado y cortado fino, 1 ramillete con dos hojas de laurel, cáscara seca de mandarina, 250 grs. de manteca de cerdo,
GUARNICIÓN
18 cebollitas francesas, glaseadas con 50 grs. de mantequilla, 1 cucharadita de azúcar, 5 cucharaditas de vino blanco, 500 grs. de champiñones salteados y unidos a las cebollitas.
FORMA DE HACERLAS
En un recipiente con la manteca, dorar las palmoas previamente sazonadas. Añadir escalonias, zanahorias y puerros. Una vez rehogadas las verduras, agregar ramillete, vino blanco y el caldo. Que cueza todo hasta que estén tiernes las palomas. Se sacan a otro recipiente, quitar el ramillete, pasar la salsa sobre las palomas con ayuda de la turmix y colador, añadir la nata líquida, sazonar y que cueza hasta espesar la salsa. Servir muy caliente con su guarnición y espolvorear el conjunto con perejil picado.
PATO DE NAVIDAD
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
1 Pato de
FORMA DE HACERLO
En un recipiente (Soté), poner el azúcar, y cuando esté a punto de caramelo, añadir las castañas y cubrirlas con agua y pica de sal para que cuezan 15 minutos; los patos de
Para el relleno, picar chalotas, rehogarlas en la mantequilla. PIcar los hçigados y corazón de los patos o pato, añadir a la carne de buey, echarlo todo en un recipiente, añadiendo los huevos, nata líquida, miga de pan, perejil, sal y pimienta, mezclar y amasar bien.
De inmediato, hacer una incisión a todo lo largo del pecho del pato o patos, cortando la junta y cartílago del animal y extraer las pechugas (supremas). Estos filetes mantenerlos calientes, debiendo permanecer rosados, Con unas tijeras, cortar horizontalmente y retirar el hueso del pecho, formando como una barca o caja, rellenándola con la pasta o "farra". Colocar el pato en una cacerola ovalada, pooniendo encima unas bolitas de mantequilla. Mojar con elvino blanco, agua a gusto y que cueza 45 o 60 minutos, regándolo constantemente. Trinchar las pechugas y los contramuslos. Servir con el relleno, las castañas y la salsa.
PICHONES COMO SE HACEN EN EL PARDO
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
6 Pichones limpios, chamuscdos y bridados sujetos con cuerda para que no se deformen al guisarlos. 150 grs. de manteca de cerdo, 1/2 litro de vino blanco, 3 cucharadas soperas colmadas de harina tostada, 1/2 litro de caldo blanco o caldo de cocido, 1 ramillete de hierbas aromáticas compueto de 2 hojas de laurel, ramillete de tomillo, perejil, hinojo y orégano. Sal y una cucharadita de pimienta negra machacada.
FORMA DE HACERLOS
Sazonar los pichones por dentro y por fuera. Ponerlos en una cazuela de porcelana o barro untados con la manteca y cuando estén dorados, añadir el caldo y el vino blanco, sal y pimienta y el ramillete dejándolos cocer tapados. Una vez tiernos, los pichones, quitarle las cuerdas, colocarlos en cazuela limpia, colarle la salsa por encima y servir muy calientes. Espolvoreano últimamente con un poco de orégano.
TORDOS ESTOFADOS
INGREDIENTES PARA SEIS RACIONES
18 Unidades de tordos, desplumados, desprovistos de tripa y chamuscados, 60 grs. de manteca de cerdo y
FORMA DE HACERLOS
Sazonar los tordos por dentro y por fuera. En un recipiente con la manteca de cerdo, freírlos y dorarlos, sacarlos y reservar. Añadir el aceite, freir ajos, perejil y pan, echándolos en el mortero y majar. En el mismo aceite rehogar las cebollas, tomate, guidilla, laurel,; poner los tordos y el vino blanco. Que cueza el conjunto durante cinco minutos a fuego vivo, añadir 1/4 de litro de agua caliente y el majado, removiendo par amezclar todos los ingredientes, rectificar de sal. Dejar cocer lentamente durante 30 minutos. Probar el guiso y la textura de los pájaros, decidiendo el artista cuándo degustar el plato.
ZORZALES CON FOIEGRÁS
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
18 Zorzales (3 por personas), desplumados, vaciar y chamuscar, 300 grs. de foiegrás o paté de hígado, en 18 trocitos, 100 grs. de manteca de cerdo,
FORMAS DE HACERLO
Se rellenan los pájaros con un trocito de foiegrás cada uno y se sujetan atravesándoles los dos muslos con un poalillo de dientes. En una sartén con la manteca de cerdo se doran los pájaros y se meten un rato al horno.
Las setas se hacen a la plancha.
Cuando estén asados los pájaros se les agrega el ajo y la guindilla, se remueven y añadiremos las setas, se terminan de sal y se les echa el perejil por encima, y el zumo de dos limones. se degustarán muy calientes, con pan y vino de la ota.
CONEJO AL ESTILO DE LAS TABERNAS DE MADRID
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
2 conejos de monte jóvenes, desviscerados, limpios y cortados en trozos pequeños, separado el hígado y las cabezas cortadas a la mitad y limpias, 2 cabezas de ajos peladas y picadas, 1 cucharada de pimentón dulce, una guindilla,
FORMAS DE HACERLOS
La mitad del aceite ponerlo en una sartén, sazonar los conejos y freirlos muy dorados, añadir los ajos, el pimentón, la guindilla y el vinagre y que cueza lentamente hasta que se consuma el vinagre, añadir el resto de aceite, tomate, laurel , sal y azúcar. Machacar bien un diente ude ajo crudo con los hígados y añadir a los conejos, que seguirán cociendo lentamente, hasta que estén tiernos y bien frito el tomate.
LIEBRE PICANTE CON PATATAS Y ARROZ
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
1 Liebre joven, limipia, cortada en trocitos pequeños, secarla bien y reservar el hígado, pulmón y corazón, 1 cebolla pequeña cortada finamente,
FORMA DE HACERLA
Pone en un recipiente al fuego con el aceite una vez caliente y humeante, sazonar la liebre y dorarla, añadir cebolla, ajo, pimiento, pimentón, tomate, jamón, vino blanco; rehogar todo durante diez minutos, añadir el agua, ramillete, azafrán y que cueza hasta que esté tierna la liebre, rectificar de sal y guindilla, poner las patatas y por último el arroz, que cueza 18 minutos y que repose 5 minutos. Este plato debe servirse y comerlo caldoso. Decorar individualmente si se desea.
Recomendaciones: la liebre después de abatida deberá ser pinchada en la tripa para que salgan los gases. Mantener en cámara frigorífica durante cuatro o cinco días. Limpiarla y cortarla en el momento de salterarla o freírla.
IIIª Parte
CIERVO ESTOFADO A
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
1,800 grs de carne de espalda (paletilla) cortada y marinada en
FORMA DE HACERLO
A los tres días de maceración de la carne, escurrirla bien. Poner una sartén con los 200 grs. de manteca, freir y dorar la carne, añadri la marinada y que cueza.
Mientras tanto, poner en un recipientes la mantequilla, 100 grs., una vez fundida, añadir la harina y remover con un batidor, apartar y echar la leche muy caliente removiendo y mezclando deprisa, volcar a la carne removiendo el conjunto bien y probar de sal.
Una vez tierna la carne, sacarla a otro recipiente y pasar sobre ella la salsa por un colador; reservar caliente.
El puré se pone a cocer a la vez que la carne, lentejas, patatas, calabaza, tomate lavado y cortado, pimiento, ajos, cebolla, aceite, sal y agua que la cubra. Una vez cocido triturándolo con la minipimer, servir muy caliente junto al estofado del ciervo.
VENADO GUISADO A LO CAMPERO
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
1,500 grs. de carne de venado de paletilla cortada a trozos o pierna, 1 vaso de aceite de oliva (
FORMA DE HACERLO
Se rehoga el venado en un recipiente con aceite; cuando haya tomado color, se agrega la cebolla, chorizo, guindilla, ajos y tomates y que rehoguen también durante 10 min.; pasado este tiempo se añade el pimentón y el vino, y a los 5 min. se echa la harina, moviendo bien todo el guiso, inmediatammente se cubre de caldo de caza, sazonar de sal y que cueza despacio y con el recipiente tapado, hasta que esté tierna la carne, 30 min. aproximadamente antes de que se termine de cocer la carne añadir las patatas.
PATE DE CORZO
INGREDIENTES
FORMA DE HACERLO
Sobre todo las carnes deberán estar a 2º C, sumergidas durante 3 ó 4 días en un adobo con vino tinto 3 partes y 1 de brandy; pimienta negra en grano, cebolla, ajo, tomillo y laurel.
Momentos antes de triturarlas por la picadora y el disco fino, dos veces, cortarlas a tiras largas, lo más igualadas posibles tanto el corzo, panceta, hígado y magro.
Cocer al baño maría durante 40 min. por kilo. Poner la gelatina en caliente, al paté caliente.
SOLOMILLO DE JABALÍ COCIDO A
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
2 solomillos en marinada, compuesta de vino blanco, zanahorias, cebolla, ajo, laurel, pimienta en grano, perfil y un poco de aceite de oliva. Durante dos días. 150 grs. de jamón serrano en tacos, 150 grs. de tocino salado en un trozo, agua la necesaria, 18 patatas pequeñas peladas o torneadas cocidas, 200 grs. de nueces peladas. Salsa picante, Rehogar en un recipiente, 100 grs. de cebolla picada fina, 2 dientes de ajo picados, un pimiento seco, una guindilla en
FORMA DE GUISAR LOS SOLOMILLOS
Poner en un recipiente con agua y sal, en cuanto rompa a hervir poner los solomillos, a los diez minutos añadir toda la marinada (compuesta de vino, aceite, pimienta, cebolla, ajo, zanahoria) y el tocino y tacos de jamón. Una vez tierna la carne, sacarla de la cocción, junto con el tocino y los tacos de jamón. Dorar los solomillos al horno o en la sartén y una vez dorados trinchar o filetearlos, poniendo al lado el tocino cortado y el jamón. Servir aparte. De guarnición: Unas patatas naturales con perejil picado por encima y unas nueces.
REBECO ESTOFADO
INGREDIENTES PARA SEIS PERSONAS
FORMA DE HACERLO
Escurrir la carne, sazonarla, pasarla por harina, poner el aceite fuerte y freirla, ponerla en una cacerola y flamear con el brandy, echar la marinada y si no cubriese el líquido la carne añadir fondo. Tapar la cacerola y que cueza durante una hora lentamente. Retirar la carne, colar el líquido de la cocción y ponerlo todo de nuevo en la cacerola; añadir los bastones de panceta, las cebollitas y los champiñones, terminar cocción, agregar sal, desgrasar (quitar toda la grasa), espesar con la crema líquida y la sangre.De guarnición es recomendable, espaguetis, tallarines o cintas, cocidas y salteadas con mantequilla.